Una cocina bien equipada: utensilios básicos para la repostería

Para los amantes de la repostería que son aficionados, o para quienes ya tienen más experiencia en este mundo, aquí les contamos sobre los utensilios básicos que deben tener en su cocina y que les ayudarán en todos los procesos. Desde los más comunes como un batidor hasta boquillas, con este listado podrán preparar las mejores recetas para endulzar la vida.

 

 

  • Pesa o balanza digital: en las recetas de pastelería las cantidades deben ser exactas, porque un gramo más o un gramo menos, puede influir directamente en el resultado. Así que una balanza ¡es indispensable! para tener precisión en todos los ingredientes y es fundamental que sea digital para dar más exactitud. 
  • Batidor de varillas: sí o sí deben estar dentro de sus cajones. Independiente de la batidora eléctrica, el manual es perfecto para pequeñas mezclas rápidas, para derretir algún ingrediente o para terminar incorporar alguna preparación. Útiles tanto para la repostería como para las elaboraciones del día a día. 
  • Tamizador o colador: en la mayoría de las recetas nos piden que tamicemos la harina, para poder eliminar posibles grumos o impurezas. Lo ideal es que el tipo de malla de nuestro colador tenga un tamaño medio, de manera que la harina quede bien aireada, separada y sin grumos. 
  • Manga pastelera: para rellenar o decorar tartas, tortas, cupcakes y tantas preparaciones más. ¿Nuestra recomendación? Una manga que tenga un buen porte, así no tendrán que rellenarla tantas veces y pueden encontrar de silicona, tela o plásticas. 
  • Boquillas: para manguear el merengue o para los más creativos que quieran darle diferentes formas y diseño a alguna preparación, podrán encontrar de diversas formas y tamaños. Deben ser de buena calidad y de acero inoxidable, para que el resultado sea el mejor. 
  • Rejilla: el instrumento ideal para dejar enfriando cómoda y correctamente los queques, bizcochos o galletas, porque permite que circule el aire por todo el rededor de la masa, evitando concentraciones de humedad en la base de bizcochos y galletas. Además, puede servir como base para glasear distintas preparaciones o baños de chocolate. 
  • Espátula de silicona o mezquino: son perfectas para mezclar las preparaciones, ya que al acoplarse por completo a las paredes del bol, facilitan mucho el mover las masas dentro del mismo recipiente o incluso incorporarlas a uno nuevo, o al mezclar ingredientes de forma más homogénea. 
  • Termómetro: dicen que cada horno es un mundo diferente y, para asegurarnos, el termómetro nos ayudará a comprobar la temperatura real a la que estamos horneando, porque muchas veces, la que indica el horno no siempre es fiable al 100%. 
  • Set de cucharas medidoras: ¡muy salvadoras! muchas veces nos encontramos con recetas que indican las cantidades en cucharadas o cucharaditas. Para evitar confusiones, éstas vienen con la medida universal de ml, así se asegurarán que sea la medida correcta. 
  • Set de tazas medidoras: un aliado ¡indispensable! al igual que las cucharas, en nuestras casas generalmente tenemos tazas de diferentes portes e, incluso, muchos las confunden con los mugs o tazones más grandes. Indicarán las medidas exactas y les solucionarán más de alguna receta. 
  • Espátula metálica: de diferentes portes, les ayudarán a lograr un acabado perfecto en sus postres, porque facilitan el montaje y la decoración. También sirven para distribuir y nivelar los rellenos o coberturas. Y si son de las más grandes, son perfectas para mover las tortas u otras preparaciones de un lado a otro. 
  • Silpat o papel para hornear: ideales para poner sobre la lata del horno y hornear galletas sin que se peguen y para forrar moldes. El silpat es una lámina antiadherente, reutilizable y de muy fácil limpieza, que cumple la misma función que el papel de hornear. 
  • Brocha: sirve para impregnar la superficie de las preparaciones con huevo batido, con un almíbar ligero, para repartir el azúcar flor o mantequilla derretida o para engrasar moldes. Para este tipo de funciones, las de silicona son más flexibles, ligeras y fáciles de lavar, lo que impide que queden restos en sus filamentos, pero para esparcir chocolate, nuestra recomendación son las de pelo sintético. 
  • Uslero o rodillo: ¿qué sería de nuestras masas sin este instrumento? Al igual que el resto de los utensilios, pueden encontrarlos de distintos materiales como madera, acero, silicona o plástico. Perfectas para extender las masas y nivelarlas. ¿Un buen tip? Puedes usar los clásicos palitos de maqueta como guías de altura (según el grosor que necesites). Debes ponerlos a los costados de la masa y así uslereas sobre ellos, para controlar exactamente el diámetro que necesitas y quede con el mismo grosor en toda la superficie. También puedes emplear los clásicos espaciadores o anillos con los que vienen los rodillos profesionales. 
  • Batidora eléctrica o de pedestal: ¡para hacer merengue, para la crema batida, para bizcochos y para tantas preparaciones más, que nos simplifican la vida sin tener que sacar ¡músculos de tanto mezclar! Para los reposteros aficionados, las clásicas funcionan perfecto, pero si quieren la crème de la crème, las batidoras de pedestal ¡son lo máximo!, realmente se convierten en un par de manos más en su cocina, porque mientras las dejas batiendo, tú puedes seguir adelantando otros procesos. 
  • Moldes: ¡indispensables! para hornear queques, bizcochos, tartaletas, muffins… ¡y tantas preparaciones más! Hoy los pueden encontrar con todo tipo de formas, desde las más básicas a las más sofisticadas, y en materiales como la silicona o aluminio. Ojalá que sean de muy buena calidad, y que los cuiden correctamente, así serán una inversión para toda la vida. 
  • Jarra medidora: son ideales para medir líquidos de manera más rigurosa y rápida. Existen de plástico, vidrio, etc. y las puedes encontrar en tiendas especializadas de repostería o supermercados. ¿Nuestra recomendación? Que sea de buena calidad, para que las marcas estén bien hechas. 
  • Cuchara de helado: son perfectas para dividir la masa de galletas, u otras elaboraciones, para que queden todas las piezas iguales, con el mismo tamaño y forma.
  • Bols de aluminio: en el mercado también podrán encontrar los de plástico, pero nuestros favoritos son los de acero inoxidable, perfectos para hacer el merengue porque son más fáciles para lavar y acumulan menos suciedad. Además, ¡duran mucho más tiempo en mejores condiciones! Ideal que tengan de todos los portes, así simplifican los procesos y el mise en place. 
  • Cortapastas: sirven para cortar masas de galletas o fondant de manera más simple y amigable, y también los puedes encontrar en distintos materiales como plástico o acero inoxidable. Para los más aficionados, existen de diferentes formas y tamaños.