Estas son las mejores empanadas del 2017 en la Región Metropolitana

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Un panel de catas del Círculo de Cronistas Gastronómicos y chefs especialistas en cocina chilena, en degustación a ciegas, analizó la calidad de más de medio centenar de empanadas chilenas compradas en locales de diferentes comunas de la capital.

Como es tradición en vísperas de Fiestas Patrias, el Círculo de Cronistas Gastronómicos de Chile realizó una evaluación de las empanadas chilenas - de pino y horneadas- que se ofrecen en distintos sectores de la capital. La degustación fue a ciegas, es decir, sin tener a la vista los nombres de sus fabricantes o proveedores, y participaron más de medio centenar de empanadas compradas en comercio establecido, como panaderías, amasanderías y supermercados de comunas de la Región Metropolitana.

La comisión de cata de este decimocuarto Concurso de Empanadas del Gran Santiago estuvo formada por los cronistas Carolina Freire, Darío Córdova, Patricio Rojas, Macarena Achurra, Consuelo Goeppinger, Pilar Hurtado, y los chefs Claudio Úbeda, Patricio Cáceres y Cristián Gómez. Las empanadas fueron calificadas dentro de una escala de 1 a 7, atendiendo a la calidad de los ingredientes - tanto de la masa como del pino- y al aspecto general de cada producto.

Los mejores

Las mejores empanadas que recibieron la más alta puntuación:

  1. Rosalía: Pastor Fernández 15.521, Lo Barnechea.

  2. La Nonna: Palmas de Mallorca 156, La Reina.

  3. Empanada Mía: Avda. Perú 1474, Recoleta.

  4. La Tinita: Antonio Bellet 58, local 1, Providencia.

  5. Ambassador: Tobalaba 975, Las Condes.

  6. Empanadas Zunino: Puente 801, Santiago.

  7. Las Rosas Chicas: Luis Pasteur 6597, Vitacura.

  8. Las Méndez: Avda. Las Condes 9571, Las Condes.

  9. La Punta: Los Abedules 3016, Vitacura.

  10. Ña Matea: Purísima 171, Recoleta.

 

¿Cuáles son los criterios de cata?

Masa:

Delgada, suave, consistente, ligeramente quebradiza (pero no seca ni que se desarme a la primera mordida), con suficiente manteca (ojalá animal), pliegues proporcionados (no toscos ni excesivamente gruesos), bien horneada (doradita, no quemada), sin sectores crudos.

Pino:

Guisado jugoso, generoso, equilibrado, hecho con carne de vacuno de buena calidad, de preferencia picada, sin nervios o trozos de grasa (aunque es preferible una buena carne molida, que una carne picada de mala calidad); con cebolla de guarda picada en cubos (no fresca ni de verdeo); aliñado con comino, pimienta y ají de color (puede llevar también un poco de ají, o incluso merkén, pero lo justo y necesario para que el guisado no se convierta en algo picante); con una aceituna negra entera por empanada (puede ser sin cuesco, pero ojalá no laminada), un trozo de huevo duro y, opcionalmente, pasas de uva; sin aglutinables como maicena, ni agregados de perejil, apio, orégano y otros vegetales o hierbas.

La empanada en conjunto:

Debe tener un aroma deleitoso e invasor donde confluyan en forma equilibrada, los olores de carne, cebolla, ají, comino y masa horneada. Y un sabor irresistible, gracias a la calidad, armonía y perfecta cocción de sus ingredientes.